Con dolor y mucha rabia, me he informado de la trágica muerte de un joven conscripto y de otros gravemente heridos en una campaña militar en Putre, Arica.
Como ciudadano, exijo una pronta y veraz investigación, que dé claridad a los hechos ocurridos.
Ya basta de muertes de jóvenes soldados bajo el arcaico y cruel concepto de “hacerlos hombres”, como si no bastara con la tragedia de Antuco, donde murieron 44 conscripto.
De una vez por toda se debe detectar y sancionar con la mayor fuerza de la ley a todos los funcionarios que hacen mal uso casi siempre abuso de autoridad, provocando estas horribles tragedias, que dañan a familias y al alma nacional.
Jaime Monroy Sepúlveda













