Según los propios migrantes son cerca de 600 personas que intentan ingresar al campamento de primera respuesta, el cual no tendría capacidad para recibir más refugiados.
RAMS
Cientos de migrantes irregulares esperan entre dos a siete días, en improvisados refugios hechos de maderos, cartones y telas para tener la posibilidad de ingresar al dispositivo de primera respuesta dispuesto por el gobierno en el Complejo Fronterizo de Colchane.
La mayor cantidad de migrantes se concentran en la localidad de Pisiga Carpa, según los organizadores del improvisado campamento, su número es entre 500 a 600 personas, especialmente niños.
Uno de los líderes de esta toma, quien se identificó como Dixon, dijo que está aglomeración se inició el viernes y espera una solución pronta a los cientos de migrantes que se encuentran varados, en especial por los niños, “lo principal es que nos ayuden con los alimentos para los niños, aquí hay madres, mire lo que estamos pasando. Anoche cayó un invierno bravo, una lluvia… tenemos personas con hipertensión, niños agarrando el sistema de gripe… y aquí no hay médico nada, estamos al a la merced gracias al señor, pero apóyennos”.
Frio extremo
Su compatriota Rebeca Verde, de Valencia, cuenta de las condiciones que los llevó a vivir a la intemperie al costado del Complejo Fronterizo “nos dicen que adentro está colapsado y que por ende no pueden colocarnos allá adentro, por eso es que se armó este campamento que tenemos, acá afuera para protegernos del frio y la lluvia … Ayer la lluvia fue implacable muchos nos mojamos todos y pasamos una noche terrible”.
#Iquique : Dixon, ciudadano venezolano en Colchane: "Tenemos personas con hipertensión, niños agarrando el sistema de gripe… y aquí no hay médico nada, estamos al a la merced gracias al señor, pero apóyennos”. pic.twitter.com/T3FQlDgvcE
— elsoldeiquique (@elsoldeiquique) January 25, 2022













