Prepárense, chilenos y chilena, porque llega esa época del año donde decimos adiós a la luz natural en la mañana para abrazar la oscuridad al salir del trabajo… ¡Qué alegría! Cambiar la hora es casi como un espectáculo nacional: relojes descalibrados, personas confundidas y la clásica frase “¿Es más temprano o más tarde?”.
Este año, el cambio de hora está programado para el sábado 5 de abril de 2025. A las 00:00 horas, los relojes deberán retroceder 60 minutos, pasando a marcar las 23:00 horas del viernes 4 de abril. Así, damos inicio al horario de invierno, mientras que la Región de Magallanes y la Antártica Chilena seguirán fieles a su horario de verano (UTC-3).
MAL HUMOR
Los especialistas llevan años advirtiendo: el cambio de hora genera trastornos del sueño, desorientación y hasta mal humor. Bueno, el último no está científicamente comprobado, pero basta con preguntar a alguien que no tomó café el lunes siguiente. Muchos sugieren que deberíamos abolir la medida y quedarnos con una hora fija; dicen que así nos evitaríamos tanto drama, además de respetar más los ritmos naturales del cuerpo humano.
¿Y qué hora debería tener Chile? Por ubicación geográfica, deberíamos estar en el huso horario de UTC-5, que es compartido por países como Colombia, Perú, Ecuador (excepto las Islas Galápagos), Panamá, Costa Rica, Jamaica y partes de Canadá y Estados Unidos. Pero aquí estamos, orgullosamente adaptados a UTC-4 y UTC-3 según la temporada.
Mientras tanto, recordemos: más que cambiar la hora, lo importante es cambiar de actitud. ¡A dormir bien y a no olvidarse de ajustar el reloj el próximo sábado!













