martes - 18/05/2021

Crisis del catolicismo

Crisis del catolicismo

Por GONZALO VALLEJO LEGARRETA

Como institución humana la iglesia católica ha estado salpicada por hechos realmente inhumanos que han y siguen atentando contra lo más importante que tiene el Hombre como sujeto esencialmente valórico y pensante: su dignidad. Las atrocidades cometidas en nombre de un ser superior no existente, en nombre de ideas o concepciones perversas que han atropellado sistemáticamente los Derechos Humanos sólo por afanes meramente dogmáticos y destructivos han llevado a esta corporación a acciones inmorales y ataráxicas. Los consagrados y sus acólitos, obviamente hay excepciones, están moralmente enfermos y son, sin duda alguna, quienes han destruido con despotismo la dignidad de aquellos ingenuos que buenamente, ya sea por ignorancia o tradición, han caído en el oscurantismo católico. A través del tiempo las contradicciones han sido parte de su equivocada institucionalidad más que todo en el estrato moral y en el campo de la ética. Hablan de vida, eterna o temporal, y practican la muerte real o simbólica. Hablan de castidad y practican un sexo perverso y oculto. Hablan de verdad y la mentira florece en sus distorsionadas mentes como lágrimas filudas. Hablan de pobreza y generan riqueza. Hablan de respeto por la humanidad y la desprecian de manera flagrante. Hablan de autenticidad moral y ejercen una inmoralidad cerril. Hablan de sinceridad espiritual y la hipocresía es parte de su mentalidad disoluta. Hablan de abstención política y han participado directamente en oprobiosas dictaduras. Hablan de misericordia y practican la impiedad.

[quote]La visita de Jorge Bergoglio a Chile fue una visita hipócrita. Su apoyo a Barros, obispo de Osorno, fue un acto de complicidad ineluctable. [/quote]

Ergo, deberemos comprender que un país se desarrollará con equidad, justicia y cultura absteniéndose de prácticas religiosas inconducentes e intensamente inhumanas. Sólo con una mente estructuralmente lógica, axiológica y libre de prejuicios dogmáticos, un país podrá ver realizados sus más elevados anhelos de humanidad.
La visita de Jorge Bergoglio a Chile fue una visita hipócrita. Su apoyo a Barros, obispo de Osorno, fue un acto de complicidad ineluctable. Su discurso fue no trascendente, impreciso y ambiguo, ignorando los claros delitos de abusos sexuales que han cometido muchos miembros de la ya decaída y débil iglesia católica. Nada rescatable en su visita a nuestro país. Meras palabras y nada de solución. Cinismo absoluto. Ofendió al pueblo chileno con su estulticia obsecuente. Ofendió la inteligencia de aquellos que han sufrido torturas físicas y morales de parte de estos clérigos petimetres. Ofendió a los pobres quienes entienden perfectamente que la solidaridad ética y el respeto sólo se ejercen con dignidad y esperanza.

Compartir
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto

24/7

Formulario de Contacto

Ingreso de usuario

Recuerde que debe estar inscrito por el Administrador para poder ingresar.

Inscribete al Newslatters

Mantente informado con las noticias, notas y opiniones de El Sol de Iquique. No esperes más ¡INSCRIBETE!