AV/JCN
Mucho antes de que existiera Netflix o TikTok, Chile se paralizaba frente al televisor para ver a El Chavo, Don Ramón, Quico y compañía. Y en octubre de 1977, la magia traspasó la pantalla: parte del elenco llegó a Santiago en una gira que se convirtió en un fenómeno nacional.
ESTADIO NACIONAL
Con Roberto Gómez Bolaños (Chespirito) a la cabeza, el grupo fue recibido como verdaderas estrellas. Aterrizaron en Pudahuel en medio de una ola de fanáticos, se alojaron en el Hotel Sheraton y ofrecieron presentaciones masivas en el Estadio Nacional, el Casino de Viña del Mar y en la Quinta Vergara. La prensa hablaba de más de 35 mil asistentes por función, y de buses gratuitos trasladando familias completas para ver el show.
TVN
Pero eso no fue todo. También participaron en Dingolondango, el clásico programa de TVN, donde recrearon escenas de la vecindad en suelo chileno. De hecho, entre el público estaban los nietos de Pinochet, lo que hoy se recuerda como una de las curiosidades de esa presentación. Florinda Meza, como Doña Florinda, protagonizó uno de los momentos más comentados al enfrentarse con un guardia que no la dejaba subir al bus: “¿Es que usted no ve la serie?, ¡soy Doña Florinda!”.



COQUIMBO
Y como si la gira no tuviera suficientes momentos insólitos, en La Serena les regalaron ¡terrenos en Coquimbo! que nunca llegaron a ocupar. En Viña, una fan quiso obsequiarle una casa a Chespirito, quien agradeció el gesto y sugirió venderla para donar el dinero a una fundación infantil.
ROMANCE
Y aunque nunca fue oficialmente confirmado, muchos apuntan a que fue precisamente durante esta gira donde habría comenzado el romance entre Florinda Meza y Chespirito, que se mantuvo por décadas hasta la muerte del comediante. Lo que sí está claro es que Chile fue testigo privilegiado de un momento especial: no solo una gira inolvidable, sino quizás el inicio de una historia de amor que marcaría a la televisión latinoamericana.
COCOLATE
Para cerrar con broche de oro el paso de El Chavo por Chile, Roberto Gómez Bolaños y Carlos Villagrán (Quico) grabaron un spot para la marca nacional Calaf, promocionando su producto Cocolate. En el comercial, el Chavo aparece feliz comiendo chocolate, mientras Quico lo mira con cara de “¿por qué a él sí y a mí no?”. Este anuncio fue todo un hito, y hoy se puede encontrar en YouTube como joyita del marketing setentero con sabor a infancia.
Fuentes: La Tercera, Reddit, JCN













