Como buen papá preocupado por el bienestar de sus hijos y aplicando el famoso «A quien madruga, Dios le ayuda», Luis Astudillo ya está en campaña para la reelección parlamentaria de su hija Danisa. Con su habilidad política, en las últimas semanas ha estado acercándose a los asesores y al equipo cercano del reelecto gobernador regional José Miguel Carvajal. Todo con el fin de conseguir que «Goberneitor» apoye a la candidata socialista y le traspase algunos de los miles de votos que obtuvo en su triunfo del 26 y 27 de octubre pasado.
APOYO
Según comentarios que llegaron desde la costanera hasta mi humilde casa en la Plaza Arica, la diputada anhela una votación más que interesante en la Provincia del Tamarugal (para asegurar un escaño en el Congreso), donde el que la lleva es «el huarino Carvajal». Los habitantes han criticado la poca presencia y voz de los parlamentarios de la zona en temas que atañen a las cinco comunas de la zona interior.
Claro que voces al interior del partido del compañero Chicho señalan que estas buenas migas entre el team Astudillo y Carvajal Gallardo surgen luego del retorno del doctor Fulvio Rossi Ciocca al distrito, para impulsar una candidatura parlamentaria.
FACTOR ROSSI
Militantes de la tienda política de calle Bolívar, que están en oposición a las diligencias locales, nos contaron que al interior de la colectividad, por el arribo de Rossi y su posible candidatura, el ambiente está como los personajes de la película Intensamente 2: hay Alegría, Furia, Ansiedad, Temor, Nostalgia, algo de Tristeza, Odio y también vergüenza.
Pero todo eso sin duda se irá dilucidando el próximo año, porque la familia Soria debe decidir si Choche va nuevamente a la pelea por un cupo senatorial. Por ahora, solo se vive y respira un ambiente de paz y armonía navideña, donde algunos y algunas esperan como regalo que sus partidos los definan como precandidatos con la idea de ir a primarias internas para definir los nombres que podrían estar en la papeleta de noviembre 2025.

Hasta el lunes. Atentamente, el Monje Pate Cuete.













