El grupo de WhatsApp Red Alerta Tarapacá publicó durante la jornada de este martes una imagen donde se ve el agua de la Quebrada Tana, llegando al mar, al norte de Pisagua. Para muchos es una rareza; para quienes conocen el comportamiento del norte grande, es el anuncio de que el altiplano está haciendo lo suyo: llovió arriba, y abajo se activaron las quebradas.
La Quebrada Tana es de esas que pasan casi todo el año secas o con un hilo tímido de agua, pero basta que el altiplano tenga un par de chaparrones intensos para que despierte con fuerza. No es un río permanente, sino intermitente, y depende completamente de las lluvias estivales o el invierno boliviano que caen en la cordillera entre enero y marzo. Esas lluvias son cortas pero potentes, y generan escurrimientos que bajan por las laderas.
El cauce se llena rápido, arrastra sedimentos, toma velocidad y sigue su recorrido natural hasta el Pacífico. Y sí, llega al mar, aunque solo lo haga unas pocas semanas al año.
El fenómeno tiene explicación técnica. Las lluvias en altura saturan el suelo, activan quebradas que permanecen dormidas la mayor parte del año y generan crecidas repentinas. Estudios de la zona lo describen como un comportamiento típico del norte grande: quebradas que pasan de secas a caudalosas en cuestión de horas. A veces incluso provocan aluviones o cortes de camino, porque el agua baja con fuerza y sin pedir permiso.














Roy Standen Levis
Interesante relato, conozco el sect