La exministra de Relaciones Exteriores de Argentina, Diana Mondino, reapareció en escena con una entrevista que dejó al gobierno de Javier Milei tambaleando. En el programa Head to Head de la cadena internacional Al Jazeera, conducido por el incisivo periodista Mehdi Hasan, Mondino lanzó una frase que ya recorre los pasillos del poder y las redes sociales: “Hay dos posibilidades: o no es muy inteligente o es una especie de corrupto. Vos elegís. Yo no sé”.
La declaración surgió en el marco del escándalo por la criptomoneda $LIBRA, promocionada por Milei en sus redes sociales el pasado febrero. La moneda se desplomó tras una breve euforia, dejando pérdidas estimadas en más de 250 millones de dólares a miles de inversores. Mondino, consultada sobre si el presidente debió haber tuiteado el enlace, respondió tajante: “No, no debería haberlo hecho”.
ONU
Mondino fue desplazada del cargo en octubre de 2024, luego de que Argentina votara en la ONU a favor de levantar el embargo económico a Cuba, una postura que incomodó profundamente a la Casa Rosada. Según el propio Milei, ese voto “le costó el puesto en 30 minutos”. La decisión fue fulminante: Mondino se enteró por televisión.
Desde entonces, mantuvo un perfil bajo, hasta esta entrevista que marca un quiebre definitivo con el oficialismo.
Tras su salida del gabinete, Mondino volvió a la actividad académica como profesora en la Universidad del CEMA (UCEMA), donde dicta clases de Finanzas y Economía. También ha participado en foros internacionales como el Congreso de Aapresid, donde criticó las políticas medioambientales impuestas desde el exterior y defendió acuerdos internacionales con “dientes”.
Además, se rumorea que el exgobernador Juan Schiaretti le ofreció ser su compañera en las elecciones en Córdoba, aunque Mondino aún no ha confirmado su decisión.
FRASES
La entrevista abordó otros temas polémicos, como las supuestas comunicaciones místicas de Milei con sus perros fallecidos, su comparación del Estado con un pedófilo, y su propuesta de mercado de órganos. Mondino evitó profundizar, pero dejó frases que no pasaron desapercibidas: “Bueno, pero no me voy a casar con él. No tiene que gustarme”.













