Hace un año la fortaleza de los iquiqueños y hospicianos se midió a pocos minutos ante de la medianoche, aquel 2 de abril del 2014, cuando nuevamente la tierra tembló en menor intensidad que el día anterior, pero con una alta intensidad.
Según Sismología, el movimiento telúrico fue de 7,6 grados, lo que originó preocupación entre los habitantes de la región, después del terremoto del día anterior de 8,2.
Iquique esa noche aún no se reponía del trance de los primeros sismos de 1 de abril. Con una ciudad, casi a oscuras, sin agua, los iquiqueños mantuvieron la calma y fueron ejemplo mundial de cómo actuar en caso de sismos.













