Según publica el diario Clarín, el informe da cuenta de la presencia del clan Barakat en la región. Hatem Ahmad Barakat calificado por Estados Unidos y supuesto financista de Hezbolá, además fue vinculado con el atentado terrorista a Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires en julio de 1994.
El documento señala que Barakat «viajó a Chile para recolectar fondos destinados a Hezbollah, y a principios de 2003”, además “que era un accionista importante en al menos dos negocios en Iquique, Chile”.
Según el informe que entregó la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, a la jefa de gabinete de Chile, Carolina Tohá, el hijo de Barakat Ali Hatem Barakat residiría legalmente Chile, pese a estar registrado en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
El documento, según la publicación argentina, manifiesta que la hermana de Hatem Ali, Maysaa, viviría también en Iquique, y que, en Chile, Ali «fue dueño de dos negocios: Importadora Dakotas Limitada e Importadora y Exportadora Montreal Limitada hasta junio de 2015, cuando liquidó ambos”.
Durante su mandato en ambas empresas, indica Clarín, el copropietario fue Ahmad Droubi, con quien a través de él se pudo identificar otra red de contactos simpatizantes de Hezbollah, el clan Rachid, los cuales residirían en Santiago y Arica.
Se afirma que estos grupos radicarían en la región, sobre todo en Iquique, a través empresas de importación y exportación, “que servirían como organizaciones fachadas o empresas fantasmas”, como Saleh Trading Ltd. O también a través de Barakat Import Export Ltda -según el informe de Bullrich a Tohá- de donde “habrían desarrollado operaciones de blanqueo de capitales para financiar al grupo extremista”.













