CEGATINNI
Deportes Iquique vivió una noche difícil en Coquimbo. El marcador fue 4-1 en contra, sí… pero lo que pesa más que los goles es esa sensación amarga de ver a un equipo que lo intenta, que mete y que, a pesar de todo, no se rinde.
El partido arrancó torcido desde temprano: Juan Cornejo clavó el primero para los aurinegros al minuto 6, y aunque Los Dragones lograron empatar antes del descanso gracias a un autogol de Manuel Fernández, la segunda mitad fue un golpe tras otro. Francisco “El Coreano” Salinas metió el 2-1 de cabeza, y luego Cecilio Waterman se despachó un doblete que dejó todo cuesta arriba.
A pesar de la goleada, hubo chispazos de garra. Misael Dávila acarició el empate con un tiro libre que se estrelló en el travesaño, y Rubén Farfán junto a Steffan Pino pelearon cada balón como si fuera el último.
La tabla no miente: Iquique sigue en el fondo con 6 puntos en 16 partidos, mientras Coquimbo se escapa como líder con 35 unidades. Pero ojo, porque los números no reflejan el alma de este equipo ni de su gente.
Desde el camarín celeste hay rabia, claro, pero también compromiso. La hinchada lo sabe, y ya está pensando en el próximo desafío: Audax Italiano llega al Tierra de Campeones el domingo 27 a las 20:30, y ahí el fuego vuelve a encenderse.













