Deportes Iquique finalmente dio un paso al costado y anunció que no llevará a tribunales su reclamo por la normativa de la ANFP que definió su descenso. El club había cuestionado la inconsistencia entre el Reglamento y las Bases del Torneo, pero tras el rechazo del directorio en Quilín, optó por no seguir escalando el conflicto.
En un comunicado, los Dragones Celestes explicaron que la decisión “no obedece a presiones externas” y que tampoco significa renunciar a lo que plantearon desde el inicio. Aseguraron que presentaron sus antecedentes “de manera responsable y fundada”, pero que judicializar el tema podría afectar la estabilidad del fútbol chileno, las transmisiones y el normal desarrollo de la temporada.
El club sostuvo que la determinación responde a una “definición institucional” y que ahora el foco está puesto en planificar la temporada 2026 en Primera B, con la idea de armar un proyecto competitivo que les permita volver a la máxima categoría.
Con esto, se cierra un capítulo que tenía en alerta a la ANFP y a varios clubes, que temían que una disputa en tribunales pusiera en riesgo el inicio del campeonato.













