El primer encontrón del debate presidencial en Chilevisión no tardó en llegar. Apenas se abrió el micrófono, Jeannette Jara y José Antonio Kast protagonizaron un cruce que dejó claro que la campaña no será solo de propuestas, sino también de carácter.
Todo partió cuando Jara puso sobre la mesa el uso de trolls y bots en redes sociales, apuntando al entorno del Partido Republicano. Kast recogió el guante y le exigió disculpas por un episodio anterior: “Dijiste que yo había mentido y hasta hoy no me has pedido disculpas (…) Todavía no escucho tus disculpas por tratarme de mentiroso. Y en el tema de las redes sociales, el primer día dijimos que no estábamos de acuerdo con agresiones, insultos y cualquier mal uso de las redes sociales”.
Pero Jara no se quedó callada. Respondió con firmeza y sin titubeos:
“Sabes, José Antonio Kast, no te voy a permitir que me trates de mentirosa y te lo digo aquí y claramente. Sobre todo porque tú has sido quien ha levantado mentiras en este país y de manera cobarde. Reconoce que tus aliados usan ejércitos de trolls y de bots. Cada vez que se te interpela por ese tema, atacas y distraes el tema”.
La tensión subió cuando Kast mencionó al hermano de la candidata, el periodista Sergio Jara, insinuando que estaba vinculado al reportaje sobre trolls emitido por el mismo canal. “Estamos en Chilevisión y tu hermano trabaja en Chilevisión. Eso no es mentira, es verdad”, dijo Kast. Chilevisión desmintió esa relación horas después.
Jara, visiblemente molesta, lo encaró:
“¿Qué tiene que ver eso con que si tú usas bots y trolls, y un reportaje que hizo otra área periodística y este mismo canal te lo dijo en tu rostro? ¡¿Por qué no contestas la pregunta?! ¿Son los trolls tuyos o no? ¿Obedecen a tu campaña o no?”.
Kast intentó cambiar de tema, hablando de inmigración ilegal y acusando a Jara de querer “tratar a los delincuentes con amor”. Pero ella lo frenó en seco:
“Pero de nuevo otro tema, Dios mío. Contesta la pregunta, es sí o no”.
Finalmente, Kast respondió: “No. Y ahí te la dejo”.
A lo que Jara remató: “Miente de nuevo”.
En medio de un debate marcado por los dardos cruzados, Jara se plantó con claridad, defendiendo su postura y exigiendo respuestas directas. No hubo evasivas en su tono, ni miedo en su mirada. Como diría cualquier nortino con buen oído para la política: ahí no hubo solo debate, hubo carácter.













