El curita Felipe Berrios siempre sostuvo que era inocente de las acusaciones en su contra por actos de connotación sexual y este viernes el 12° Juzgado de Garantía lo sobreseyó definitivamente en el caso de una serie de abusos sexuales que habrían ocurrido entre los años 1993 y 2009, donde los Jesuitas dieron la espalda al sacerdote que vive en Chimba, Antofagasta.
El propio Berrio se autodenunció ante la Fiscalía para que esta iniciara una investigación, cuyo resultado se conoció este viernes 2 de junio.
El sacerdote renunció a la congregación a la que perteneció durante 42 años.
«Esta resolución es un primer paso muy importante para cumplir lo que les anuncié desde el primer día, que es mi interés en que mi inocencia sea establecida de forma transparente y pública por los tribunales de justicia de mi país», dijo el exjesuita.













