Hace varios años que algunos municipios europeos multan a los dueños de mascotas que pesean sus regalones y dejan la caca en la calle. Ese ejemplo fue tomado en serio por el municipio de Ñuñoa, que simplemente implementó receptáculos espaciales para “fecas” de perritos y perritas, además en un costado hay bolsas para recoger la caquita. Así que no hay justificación para dejar las fecas que hizo la mascota, ya que eso que “pisar mierda trae buena suerte”, está muy pasado de moda.]]>













