La ministra del Trabajo Jeanette Jara, en un conversatorio del diario La Tercera, dejó marcando ocupado al empresario Bernardo Larraín Matte cuando lo llamó vivir la realidad laboral que se vive en el país.
Larraín Matte exponía que la rigidez del mercado laboral no contribuye a enfrentar la informalidad, que es hoy una de sus principales debilidades, especialmente en quintiles de menores ingresos.
La ministra Jara dijo: “Una de las razones por las cuales mucha gente hace un emprendimiento o se dedica a vender cosas en la informalidad es porque les pagaban 350.000 pesos por trabajar toda la jornada laboral, y no les alcanzaba para sacar a su familia de la pobreza”.
Más adelante remató frente al empresario, donde señaló que los procesos constituyentes no avanzaron, las causas que llevaron al estallido social siguen vigentes.
“Las personas ganan muy poco y trabajan mucho. ¿Qué pasa con el salario mínimo? La gente está pegada al salario mínimo. Cuando se habla de subir el tope imponible, ¿saben a cuántas personas afectaría y beneficiaría a la vez?: Al 6% de la fuerza laboral. Están todos bajo los $3 millones y están todos más cerca de los $550 mil, sobre todo las mujeres, entonces si quieren que haya inclusión, paguen mejor. Ese es también el rol de los empresarios”.













