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Muchos apenas nacían o eran niños cuando su rostro aparecía en la televisión con un dedo en alto, una Biblia en la otra mano y un piano de fondo. Jimmy Swaggart, el carismático y polémico televangelista estadounidense que dominó las pantallas en los años 80, falleció este 1 de julio a los 90 años en Baton Rouge, Luisiana.
Durante su apogeo, su programa de prédicas se transmitía en más de 500 canales alrededor del mundo. En Chile, era parte del ritual dominical en TVN, donde su voz y sus sermones pentecostales abrían la mañana con música góspel y llamados a la salvación.
Swaggart no solo fue un predicador: fue un fenómeno mediático global. Se estima que llegó a tener una audiencia de más de 200 millones de personas. Su estilo apasionado, su talento musical y su mensaje directo lo convirtieron en una figura influyente… hasta que todo se vino abajo.
La caída
En 1988, su imagen se desplomó cuando fue descubierto con una prostituta en Nueva Orleans. El escándalo fue devastador. Swaggart apareció en su programa llorando frente a las cámaras y confesó: “He pecado contra ustedes”, en una escena que quedó grabada en la memoria colectiva de millones.
Ese episodio marcó el inicio de su declive. Fue expulsado de las Asambleas de Dios y su imperio mediático nunca volvió a ser el mismo. Aun así, continuó predicando durante décadas, aunque con una audiencia mucho más reducida.
Controversia
Jimmy Swaggart fue parte de una generación de pastores que convirtieron la fe en espectáculo y el púlpito en plataforma global. Su fortuna, su estilo de vida y sus escándalos lo ubicaron entre los pastores millonarios más conocidos del mundo.













