CEGATINNI
Fernando “Nano” Díaz no lo dice con rabia, pero sí con pena. Está sentido con Iquique, y eso se nota en cada entrevista que ha dado desde que dejó la banca celeste. Lo que pasó con los barristas lo marcó, y aunque asegura que su relación con el presidente del club, Cesare Rossi, “quedó muy bien”, no esconde que el episodio lo hizo bajarse del barco antes de tiempo.
Díaz tenía una estrategia clara para evitar el descenso. “Nos vamos a salvar en la última fecha del campeonato”, dijo convencido. Según relató a En Cancha, ya había vivido algo similar en Coquimbo y creía que el equipo podía repuntar en el último tercio. “Sacando cuentas, por lo experimentado en Coquimbo, por cómo estaban los resultados en Iquique, tenía y tengo el convencimiento de que habríamos zafado… justo antes de que pasara el tema de las amenazas de los barristas, cuando decidí no seguir”.
El incidente lo golpeó fuerte. “Uno no puede permitir ciertas situaciones… después de algo como lo que pasó con los barristas. Es algo que no puede permitirse y que no me daba la seguridad de poder pelear por salvar a Iquique del descenso, porque la cabeza del jugador estaba en otro lado”, explicó. En ese momento, el equipo estaba a tres, cuatro o cinco puntos de la salvación. “Era bastante factible y yo estaba convencido de hacerlo”.
Con el tiempo, Díaz se enteró de antecedentes que lo hicieron reflexionar. “Si yo hubiera sabido antes, no hubiera tomado ese equipo”, confesó. Recordó que en el periodo de Miguel Ramírez hubo castigos por invasión de cancha, y que incluso cuando el equipo iba cuarto en el campeonato, también hubo incidentes. “Pasó con Miguel Ponce, con Miguel Riffo… fue bastante heavy. Esa gente cree que favorece al club, pero nadie va a funcionar mejor con temor”.
Cuando comunicó su decisión de dar un paso al costado, lo hizo directamente con Cesare Rossi. “Me entendió perfectamente y salí muy bien con él. Nada qué decir…”, cerró.
Hoy, Nano Díaz es parte del pasado reciente de Deportes Iquique. El presente lo encabeza Rodrigo Guerrero, que tiene por delante una tarea difícil en lo que queda del torneo. El próximo partido será ante Cobresal, el 23 de noviembre.













