Perú volvió a cambiar de presidente, algo que ya parece parte del paisaje político del vecino país. Esta vez fue el turno de José María Balcázar, quien asumió como mandatario interino luego de que el Congreso destituyera al presidente José Jerí. El movimiento se dio en medio de una nueva crisis institucional, una más en una década marcada por renuncias, vacancias y peleas internas.
Balcázar llegó al cargo no por elección popular, sino por el mecanismo de sucesión: al ser elegido presidente del Congreso, automáticamente pasó a ocupar la jefatura del Estado. Su mandato será breve, porque solo estará en el poder hasta abril, cuando se realicen las elecciones generales que deberían ordenar el panorama político peruano.
BALCAZAR
La idea es que Balcázar mantenga el timón firme mientras el país llega a las urnas, aunque en Perú nada es tan simple como suena.
José María Balcázar tiene 83 años y una larga trayectoria en el mundo judicial y político. Fue magistrado de la Corte Suprema, abogado de carrera y parlamentario de Perú Libre, el mismo partido que llevó a Pedro Castillo a la presidencia en 2021. Su nombre no es nuevo en la política peruana: ha estado envuelto en varias polémicas, desde cuestionamientos a su labor judicial hasta declaraciones que generaron ruido en temas sensibles.
La salida de José Jerí se produjo tras una moción de censura impulsada por parlamentarios que lo acusaron de sostener reuniones irregulares con empresarios chinos. Con Jerí fuera del cargo, el Congreso eligió a Balcázar como su nuevo presidente, lo que automáticamente lo convirtió en jefe de Estado.













