Entre el 8 y el 12 de septiembre, el pabellón de Chile en la Expo Osaka 2025 se llenó de colores, cantos y saberes ancestrales durante la semana temática “Pueblos Originarios: Trascendiendo Fronteras”. Y sí, Tarapacá estuvo ahí, con voz propia y propuesta clara: mostrar al mundo que el norte también tiene historia, cultura viva y turismo con raíz.
La actividad, organizada por Conadi y ProChile, reunió a representantes de los once pueblos originarios reconocidos por el Estado. Hubo música, tejidos, relatos, artesanías y experiencias inmersivas que dejaron a los japoneses con la boca abierta y el corazón tocado.
Desde nuestra región, el que se lució fue Wilfredo Bacian, tour operador de Quipisca, que llevó una propuesta turística distinta: comunitaria, espiritual y profundamente conectada con la cosmovisión andina. No se trata solo de recorrer paisajes, sino de entender la agricultura ancestral, los rituales, el respeto por la tierra y el legado quechua que aún respira en el interior de Tarapacá.

Durante cinco días, el pabellón chileno se transformó en un espacio de encuentro y diálogo intercultural. Bajo el “Makün”, ese manto de lana que cubre el pabellón, se exhibieron textiles, libros, ilustraciones y material audiovisual que mostraban la diversidad de nuestros pueblos. Cada jornada tuvo su propia magia: cantos mapuche, tejidos kawésqar, relatos changos, proyecciones diaguitas y hasta trivias culturales para enganchar a los visitantes.
La directora regional de ProChile Tarapacá, Doris Olivares, lo dijo clarito: “Es una tremenda oportunidad que nuestra región esté presente en un evento de esta magnitud. Wilfredo no solo representa a Quipisca, sino a todo un modo de entender el turismo desde el respeto y la identidad. Y eso encanta”.
La Expo Osaka 2025 no es cualquier feria: es una vitrina mundial. Y por primera vez, los pueblos originarios de Chile tuvieron un espacio amplio y digno para mostrar su cultura. Tarapacá no se quedó atrás. Se hizo presente, se dio a conocer y dejó claro que el norte también tiene mucho que contar.













