Llegó el momento que todos esperábamos y los candidatos temían): el cierre de las campañas electorales. Los candidatos, que hasta hace poco llenaban las calles con pancartas, volantes y promesas, ahora deben guardar silencio y dejar que nosotros los votantes decidan. Pero, ¿qué dice la ley y qué prohibiciones enfrentan nuestros queridos aspirantes a cargos públicos?
Primero, la ley establece que, a partir de las 48 horas previas a la elección (pero hay que tomar en cuenta en esta elección será de dos días) , está prohibido realizar cualquier tipo de propaganda electoral. Así que, adiós a los megáfonos, los jingles pegajosos y las caravanas de autos con altavoces. Los candidatos tendrán que conformarse con ver Netflix y esperar pacientemente.
DUCHA
Además, está prohibido realizar actos públicos de campaña. Los candidatos tendrán que conformarse con cantar en la ducha y practicar sus discursos frente al espejo.
Otra prohibición interesante es la de publicar encuestas. Así es, nada de andar compartiendo esos gráficos coloridos que muestran quién va ganando. Los candidatos tendrán que conformarse con jugar al «¿Quién será?» y esperar los resultados oficiales.
REGALOS
Y, por supuesto, nada de regalar cosas. Los candidatos no pueden ofrecer ni un humilde llavero con su cara. Así que, si estabas esperando recibir una camiseta gratis, mejor ve a comprarla tú mismo. Los candidatos tendrán que conformarse con regalar sonrisas y buenos deseos.
En resumen, el cierre de las campañas electorales es un momento de calma (o desesperación) para los candidatos. Mientras tanto, los votantes pueden disfrutar de un respiro de la propaganda y prepararse para tomar una decisión informada en las urnas.













