El caso que tiene en jaque al sistema judicial chileno sumó un nuevo capítulo: Carlos Alberto Mejía Hernández, alias Osmar Ferrer Ramírez, presunto sicario vinculado al asesinato del empresario José Felipe Reyes, habría huido a Iquique tras ser liberado por error, según reveló 24 Horas de TVN.
La información indica que Mejía pagó $2.500.000 a un conductor de aplicación para trasladarse desde Santiago hasta la capital de Tarapacá, donde se presume que estaría oculto. El dato fue entregado por fuentes ligadas a la investigación y forma parte de las diligencias que buscan recapturarlo.
¿Qué pasó?
- El 9 de julio, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago decretó prisión preventiva para Mejía.
- Minutos después, se emitieron dos resoluciones contradictorias por problemas de identificación.
- La tercera orden, que reafirmaba la prisión, no fue ejecutada por Gendarmería, lo que permitió su liberación.
La Fiscalía incautó computadores desde donde se emitieron las comunicaciones judiciales y confirmó que “esta persona nunca debió estar en libertad”. El Poder Judicial y Gendarmería se culpan mutuamente, mientras la jueza Irene Rodríguez niega dolo o corrupción en el proceso.
Actualmente, Mejía está prófugo y se emitió una orden de captura internacional. El caso ha generado reacciones políticas, cuestionamientos institucionales y preocupación ciudadana, especialmente en Iquique.













