A las 15:11 horas de este jueves 25 de septiembre, se registró un sismo de magnitud 5,2 con epicentro a 14 kilómetros al sur de Camiña, en plena Pampa del Tamarugal. El movimiento se sintió en varias comunas de la región, pero como ya es costumbre por estos lados, la reacción fue tranquila: algunos miraron el techo, otros ajustaron el vaso en la mesa, y la vida siguió.
Porque acá en el norte, un temblor es parte del paisaje. No hay corridas, ni titulares alarmistas. En cambio, si esto hubiera pasado en Santiago, ya estaríamos viendo cadena nacional, móviles en vivo desde supermercados, y por supuesto, el análisis urgente de Marcelo Lagos explicando placas tectónicas con maquetas y mapas en pantalla gigante.
Según los primeros reportes, no se registraron daños ni personas afectadas. El sismo fue percibido de forma moderada en Camiña, Huara y sectores de Pozo Almonte, mientras que en Iquique y Alto Hospicio pasó casi desapercibido.
La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) monitorea la situación, pero hasta el cierre de esta nota, todo sigue en calma. Como decimos por acá: si no se cae el estante de los platos, no cuenta como temblor.













