Las denuncias contra Julio Iglesias han abierto un debate profundo sobre abuso de poder, violencia sexual y condiciones laborales extremas. Dos mujeres que trabajaron para el cantante en 2021 —una empleada doméstica y una fisioterapeuta— relataron a elDiario.es y Univisión Noticias episodios que describen como traumáticos y que, según ellas, marcaron su vida. Ambas aseguran que decidieron hablar para que “otras no vuelvan a sufrir abusos”.
Los testimonios son duros y detallan un ambiente de control, miedo y vulnerabilidad. Una de las denunciantes afirmó: “Me usaba casi todas las noches (…) Me sentía como un objeto, como una esclava”. La misma mujer describió la residencia de Punta Cana como “la casita del terror”. Ambas relataron agresiones sexuales, tocamientos no consentidos, bofetadas, humillaciones y presiones para someterse a exámenes ginecológicos y pruebas de embarazo como condición laboral.
Las mujeres entregaron documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp y registros médicos para respaldar sus relatos. La investigación periodística tomó tres años y recogió testimonios adicionales de otras trabajadoras que describieron patrones similares de trato degradante y un entorno laboral “normalizado en el maltrato”.
Mientras la Fiscalía española ya abrió diligencias de investigación, el silencio del entorno del artista fue inicialmente absoluto. Sin embargo, en los últimos días Julio Iglesias decidió entregar una primera reacción.
Según la empingorotada revista HOLA, el cantante aseguró que “la verdad llegará muy pronto” y que “todo se aclarará”. La publicación señala que Iglesias respondió “con una voz seria y grave, consciente de la dificultad del momento, pero al mismo tiempo seguro de que la verdad saldrá a la luz”.
DEFENSA
También han surgido voces que defienden al cantante desde su experiencia laboral previa. Encarna, una extrabajadora de su residencia en Málaga, declaró a Antena 3: “El que están pintando, yo no le conozco. Era con los trabajadores como si fueran de su familia (…) es muy buena gente”. Ella también negó que se pidieran exámenes médicos para trabajar: “A mí nunca me han pedido pruebas médicas”.
El exmánager , Fernando Martínez, también expresó incredulidad ante las acusaciones afirmó: “Nunca lo vi acosar a nadie” y agregó: “Una cachetada de Julio Iglesias a los 80 años no puede ser muy fuerte”.













