El Gobierno Regional recibió por fin el papel clave para echar a andar el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (PDZE) de Tarapacá, una hoja de ruta que mira al 2035 y que trae 144 iniciativas y más de 2 billones de pesos en inversión. El documento fue entregado por el ministro del Interior, Álvaro Elizalde; el ministro de Hacienda, Nicolás Grau; y la subsecretaria de Desarrollo Regional, Francisca Perales.
El PDZE es un plan de largo aliento que busca cerrar brechas y empujar el desarrollo económico, social y territorial de la región. La propuesta, elaborada por el Gobierno Regional a través de la Diplad, supera los 2,2 millones de millones de pesos, convirtiéndose en uno de los instrumentos de inversión más grandes que ha tenido Tarapacá.
El gobernador José Miguel Carvajal valoró el avance y el trabajo conjunto que permitió llegar a esta etapa. “La entrega de este documento representa un paso histórico para Tarapacá. Durante años hemos trabajado junto a distintos actores regionales y al Gobierno de Chile para construir una hoja de ruta que permita cerrar brechas y proyectar el desarrollo de nuestra región. El Plan de Zonas Extremas es la política de inversión más relevante para Tarapacá en las próximas décadas”.
Carvajal también destacó el respaldo del Gobierno de Chile y de la Subdere durante todo el proceso, especialmente el trabajo de las subsecretarías del gobierno del Presidente Boric.
El PDZE comenzó a tomar forma en 2022, cuando el gobernador planteó al Presidente la necesidad de un instrumento especial para enfrentar las brechas territoriales de Tarapacá. Desde ahí se abrió un proceso participativo con municipios, servicios públicos, universidades, privados y organizaciones sociales. Luego el plan fue aprobado por el Consejo Regional y revisado técnicamente por las autoridades de Santiago.
Con la resolución Nº1054/2026 en mano, ahora el Gobierno Regional y el Core presentarán el plan a la comunidad para mostrar la cartera de proyectos y su financiamiento.
El PDZE incluye obras en salud, como el nuevo hospital de Iquique y centros de atención primaria; mejoras viales y de conectividad asociadas al Corredor Bioceánico; proyectos de seguridad, educación y formación técnica; infraestructura portuaria y logística; inversiones en agua potable rural y gestión hídrica; mitigación de riesgos; y equipamiento cultural, deportivo y patrimonial. Todo apunta a reducir brechas y empujar un desarrollo más equilibrado para las siete comunas de Tarapacá hacia 2035.
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