viernes - 17/09/2021

Trastorno de Espectro Autista (TEA) y cuarentena: ¿Cómo apoyarlos en tiempos de Covid?

Trastorno de Espectro Autista (TEA) y cuarentena: ¿Cómo apoyarlos en tiempos de Covid?

Con motivo del Día Internacional del Ásperger, especialistas entregan recomendaciones para que tanto aquellos que padecen esta condición, como sus cuidadores puedan sobrellevar la pandemia de la mejor manera posible.

Se presenta desde muy temprana edad y hasta el momento no tiene cura. El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición de origen cerebral que afecta el comportamiento, la comunicación y las destrezas sociales de una persona. Se estima que 1 de cada 100 niños pueden desarrollarla, siendo uno de los más famosos el de la reconocida activista medio ambiental, Greta Thunberg.

La neuróloga infantil de Clínica Ciudad del Mar, Ximena Villanueva, afirma que las principales características de esta condición son la dificultad para socializar con sus pares, la ausencia de conductas no verbales en una conversación (como gestos o mirar a los ojos), el ser extremadamente rutinario y tener intereses fijos, además de poseer dificultades sensoriales como, por ejemplo, no tolerar el ruido.

Es por ello que para algunos, desenvolverse en la vida cotidiana puede resultar desafiante y mucho más, en el actual contexto de pandemia.

“Durante situaciones críticas, los pacientes con TEA pueden experimentar mayor desajuste conductual, trastorno del sueño, irritabilidad o conductas estereotipadas. A su vez, el confinamiento puede resultar muy complejo en especial para niños con TEA, quienes pueden reaccionar desproporcionadamente a los cambios de rutina”, comenta el neurólogo de Clínica Biobío, Sergio Juica.

Pese a ello, el especialista agrega que si bien “hay muchos pacientes con TEA que tendrán mayores alteraciones, no es una regla que se cumpla siempre y también existirán aquellos que se sentirán tranquilos en casa y contentos de estar más tiempo con su familia”.

“Puede ser una valiosa oportunidad, sobre todo para los padres, de poder está más con sus hijos y aprender nuevas estrategias para afrontar en conjunto este contexto de pandemia”, afirma.

Cabe destacar que, si bien esta condición no tiene cura, sí existen tratamientos para mejorar la calidad de vida del paciente, los cuales están basados en tres pilares, como detalla la doctora Villanueva. “Primero está el fonoaudiólogo, quien es vital en la rehabilitación del lenguaje y comunicación. Después está el terapeuta ocupacional, que mejorará las dificultades sensoriales y conductas restrictivas y repetitivas, además de trabajar las habilidades de la vida diaria y la motricidad fina del menor. Por último, está el psicólogo, quien será de vital importancia en el acompañamiento de los padres para conocer y entender la enfermedad de su hijo”. En este sentido, será fundamental iniciar las terapias antes de los dos años, “ya que el niño cuenta con una mayor capacidad de reponerse a los daños y mejorar sus funciones”, añade la neuróloga de Clínica Ciudad del Mar.

Asimismo, el papel de los padres o tutores, sobre todo en el contexto actual, será de gran importancia.

“El paciente con TEA percibe una ruptura en el esquema de vida que tenía establecido producto de la pandemia y el confinamiento. El niño deja de ir a su escuela, deja de relacionarse con familiares directos, permanece casi todo el día en casa dejando de realizar actividades que realizaba antes”, detalla el doctor Juica.

Por ello, “es muy importante que se vuelva a crear un nuevo esquema de rutinas que proporcione oportunidades tanto de aprendizaje, distracción e interacción con los demás. En esto será de vital relevancia equilibrar los cuidados frente al coronavirus con otorgar las oportunidades para que el paciente con TEA puede sentirse nuevamente seguro y grato en este nuevo esquema de vida”, concluye el especialista de Cínica Biobío.

Diagnóstico de TEA: ¿A qué señales debemos estar atentos?

A simple vista, no se puede saber si un niño padece espectro autista, por lo que los padres deben estar atentos a las siguientes señales:

  • Si tiene más de un año y aún no habla o balbucea.
  • No tiene interés en socializar con sus pares.
  • No fija la mirada ni señala las cosas que quiere.
  • No gira al ser llamado por su nombre.
  • No soporta que cambien su rutina.
  • Usa un lenguaje repetitivo al hablar.

 

Compartir
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ingreso de Usuarios

Recuerde que debe estar inscrito por el Administrador para poder ingresar.

Contacto

24/7

Formulario de Contacto

Inscribete al Newslatters

Mantente informado con las noticias, notas y opiniones de El Sol de Iquique. No esperes más ¡INSCRIBETE!

Ingreso de usuario

Recuerde que debe estar inscrito por el Administrador para poder ingresar.