“¡Locura total por Leda Bergonzi!”, escribió un usuario de redes sociales por la visita a Chile de la “sanadora de Rosario”, que este sábado reunió a cientos de personas en el Templo Votivo de Maipú.
JCN
Leda Bergonzi de pronto trajo a la memoria otra “curadora”, pero chilena, que desde la población Esmeralda de Talagante, entre 1975 y 1978, tenía el don de la “sanación”. Se trata de una niña de diez años, Yamilet Díaz Parada, que supuestamente un día tuvo una visión y le entregó ese don de curar enfermedades reales e imaginarias, solo con la imposición de manos.
Ahora en plena época de Internet y de fakes, la argentina Leda Berzonzi dice tener el don de supuestos poderes capaces de sanar y curar de todo mal o “aliviar sus heridas”. Leda tiene 44 años y asegura que, hace años mientras caminaba por su ciudad natal, Rosario, percibió algo dentro suyo al ver el rostro de un hombre apoyado sobre la ventanilla de un bus, para ella fue algo distinto a otras emociones.
VESTIA DE BLANCO
A mediados de la década de los 70 Chile bajo la dictadura, Yamilet atendía en su casa a las miles de personas que llegaban día a día solo para sentir su mano. Ella no cobraba por su imposición de manos, pero la gente dejaba buenas ofrendas. Hay imágenes de ella en redes sociales, donde se nota su rostro cansado. La prensa de la época contaba que siempre vestía de blanco, no se podía maquillar ni tampoco casarse.
A diferencia de Yamilet, Leda tiene el apoyo de la Iglesia católica que reconoció sus poderes milagrosos, lo que origina que miles de peregrinos viajen a los lugares donde se encuentra la rosarina. Leda Bergonzi nació en 1979 en Rosario, en una familia de clase media de cinco hermanos, entre los cuales está Aldana, su gemela.
La iglesia católica supervisa sus encuentros, tal como lo explica un comunicado: “Hay un grupo de sacerdotes que acompañan la experiencia. En este momento, dada la magnitud del acontecimiento, se ha dispuesto que cada encuentro comience con la Santa Misa”.
BUSES
En 1978 llegaban microbuses de varias ciudades de la zona central de Chile a la población Esmeralda, que transportaban su cargamento de almas que buscaban “sanación”, pero un día Yamilet, a los 13 años, dejó de lado sus dones y se dedicó a jugar en su escuela. Los buses no volvieron nunca más y la niña comenzó a estudiar para solo llegar a cursar octavo básico.
Hoy Bergonzi cumple en Chile una agenda, que la llevó ayer a Maipú y también visitará Quinta Normal como despedida en la Gruta de Lourdes. En la lista de “milagros” de Leda Bergonzi hay curas diversas a afecciones de las personas, incluyendo cáncer, disautonomía o parálisis facial.
Hace cuatro décadas, Yamilet pedía a los peregrinos tener mucha fe al llegar a su casa y recibir la imposición de manos, sin embargo, con los años nunca se pudo comprobar realmente una sanación.
SE PIERDE LA PISTA
“En 1987, la revista Apsi logró entrevistarla: estaba casada, ya no vestía de blanco y trabajaba de temporera. Había cursado hasta octavo básico nomás y seguía viviendo donde mismo, en Talagante. Los poderes se le habían esfumado, lo mismo que la fama mesiánica, pero eso era algo que estaba lejos de añorar, aseguró. Después, se le pierde la pista”, recuerda Emilio Antilef (niño prodigio en los años 80) en un artículo publicado hace años.
Otra gran diferencia de Yamilet con Leda, es que la argentina recibe colaboraciones en una cuenta corriente del Banco Santander, donaciones que explican serían para costear pasajes y estadías, mientras que la niña de Talagante recibía aportes en una caja de zapatos.
Procesión a casa de la vidente Yamilet en Talagante, año 1975.#Talagante #Chile pic.twitter.com/PE5o5OF9xN
— Alberto Sironvalle (@alb0black) January 6, 2024













