CEGATINNI
Argentina llegó lejos en el Mundial 2026, pero también cargó con una mochila de reclamos que sus rivales no dejaron pasar. No fueron “ayuditas” comprobadas, pero sí una seguidilla de decisiones que encendieron la discusión en cada transmisión, en cada panel y en cada sobremesa futbolera.
Partamos por el debut ante Argelia, donde Messi y Mac Allister se salvaron de la roja en dos acciones que, en otro día y otro árbitro, habrían terminado con caminata larga hacia camarines. La Federación Argelina reclamó formalmente, pero el VAR mantuvo silencio y el partido siguió como si nada.
En octavos, Egipto vivió su propio vía crucis. Primero, el gol anulado por una falta previa que ocurrió varios segundos antes y lejos de la jugada. Después, un penal que reclamaron hasta en árabe clásico y que tampoco mereció revisión. Argentina ganó 3–2, pero el ruido quedó instalado.
Austria también tuvo su capítulo: falta previa no revisada en el gol de Messi. Protestaron, revisaron, discutieron… y nada. Gol válido, a seguir jugando.
Y en cuartos llegó la escena más comentada del torneo: la expulsión de Breel Embolo. El árbitro había amonestado a Paredes, pero el VAR intervino por la nueva regla de “confusión de identidad”. Tras la revisión, Embolo terminó expulsado por simular. Reglamentario, sí. Entendible para el público, no tanto. La jugada se convirtió en meme, debate y teoría conspirativa en tiempo récord.
¿Hubo favorecimiento? No hay evidencia. ¿Hubo polémicas? Varias. ¿Hubo rivales reclamando? Todos los que se cruzaron con Argentina hasta cuartos. El fútbol es así: cada quien ve el partido que quiere ver.
Y ahora, a lo que importa: Argentina vs Inglaterra se juega el miércoles 15 de julio, a las 15:00 horas de Chile.













