El aterrizaje de Martín Arrau en el Ministerio de Seguridad no pasó piola. A menos de dos semanas de asumir, el nuevo ministro pidió la renuncia de los subsecretarios Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana, movida que en el mundo político se leyó como el primer remezón fuerte para instalar su propio equipo y estilo de trabajo.
Según trascendió desde el mismo ministerio, la decisión se comunicó temprano y sin rodeos. Ambos subsecretarios habían sido parte del diseño original del gobierno, pero su continuidad quedó en duda desde la salida de la exministra Trinidad Steinert. Con Arrau ya sentado en el sillón principal, el margen para seguir fue prácticamente nulo.
En el oficialismo comentan que Arrau llegó con la misión de ordenar la casa y marcar un giro en la estrategia de seguridad, uno de los flancos más sensibles del gobierno. Por lo mismo, no sorprendió que buscara un equipo alineado completamente con su visión. La salida simultánea de Jouannet y Quintana confirma que el ministro quiere partir de cero.













