Cada 3 de junio se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, una fecha que busca recordarnos algo simple pero poderoso: subirse a la bici no solo sirve para moverse por la ciudad, también es una de las formas más completas de cuidar el cuerpo y despejar la cabeza. Con solo 30 minutos, tres veces a la semana, ya se empiezan a notar cambios reales en la salud.
“Andar en bicicleta combina ejercicio, bienestar emocional y conexión con el entorno. Es una actividad de bajo impacto que permite mantenerse en forma sin sobrecargar las articulaciones y que, además, genera una sensación de libertad que pocos deportes entregan”, explica el Dr. Nicolás Thumm, traumatólogo del Equipo de Medicina Deportiva de la Clínica Universidad de los Andes.
Los beneficios no son menores: pedalear puede reducir hasta en un 40% el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayuda a controlar el peso, mejora la capacidad pulmonar y fortalece piernas y zona lumbar. Y si es al aire libre, mejor todavía, porque el cuerpo libera endorfinas que bajan el estrés y levantan el ánimo.
¿Quiénes pueden hacerlo?

Prácticamente todos. El Dr. Thumm recomienda partir con trayectos cortos de 20 a 30 minutos, tres veces por semana, e ir subiendo el ritmo de a poco. Para adultos mayores o personas con problemas articulares, la bicicleta estática es una alternativa segura. Para niños y adolescentes, es una excelente forma de mover el cuerpo, mejorar la coordinación y crear hábitos saludables desde temprano. “Incorporar el ciclismo en la rutina familiar, ya sea como modo de transporte o actividad recreativa, es una gran manera de promover hábitos saludables y sostenibles”, señala el especialista.
Eso sí, siempre con seguridad: casco, elementos reflectantes, revisar frenos y neumáticos, evitar horas de alta contaminación y mantenerse hidratado, sobre todo en días calurosos.
“Más allá del deporte, andar en bicicleta representa una oportunidad para moverse, cuidar la salud y aportar al medioambiente. Es una práctica que combina bienestar personal con un impacto positivo para todos”, concluye el Dr. Thumm.













