EFE Arica-La Paz concretó el primer viaje de pasajeros hacia Visviri después de casi tres décadas de suspensión. La travesía, que busca abrir nuevas oportunidades para el turismo regional y poner en valor la infraestructura ferroviaria, comenzó en la estación Alcérreca, en la comuna de General Lagos, a casi 4.000 metros de altura.
En el recorrido participaron el Directorio de EFE Arica-La Paz, representantes de Sernatur, de la Cámara de Turismo de Arica, operadores turísticos bolivianos e instituciones nacionales como Carabineros y el Gobierno Regional. La instancia permitió apreciar la belleza escénica del altiplano y proyectar iniciativas para potenciar el turismo en el extremo norte del país.
Un ferrocarril cargado de historia

El ferrocarril Arica-La Paz, inaugurado en 1913, ha sido un símbolo de integración y tensiones entre Chile y Bolivia. Su trazado, que conecta el puerto de Arica con la capital boliviana, fue clave para el comercio y la movilidad en la región altiplánica.
Visviri, el poblado fronterizo donde culmina el viaje, también guarda un episodio histórico: en 1975, los dictadores Augusto Pinochet y Hugo Banzer se abrazaron cerca de allí (Charaña) en un gesto que marcó el breve restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Sin embargo, ese acercamiento duró poco y las relaciones se rompieron nuevamente, dejando al ferrocarril como testigo de los vaivenes políticos de la región.
Hoy, con el regreso de los viajes de pasajeros, la línea férrea se proyecta como un eje de desarrollo turístico y cultural, capaz de conectar la memoria histórica con nuevas oportunidades para el norte de Chile.















