Íngrid Antonijevic, economista nacida en Iquique, fue la primera mujer en presidir el Banco Estado y ministra de Economía en el primer gobierno de Michelle Bachelet. Hoy combina su trayectoria pública con la enseñanza del zen y una mirada crítica sobre el liderazgo y la comunicación.
Nacida en Iquique el 22 de julio de 1952, Íngrid Antonijevic creció entre los negocios familiares que su padre —un inmigrante croata— levantó en la ciudad, desde una panadería hasta una tienda de menaje. Fue él quien decidió enviarla a Santiago a estudiar, mientras seguía trabajando en el norte.
“Me encantaba Iquique, me costó muchos años entender que lo que había hecho mi padre fue un gesto de gran generosidad. Para él fue un sacrificio traernos a nosotras para acá y quedarse allá, viajando ida y vuelta”, recordaba Antonijevic en una entrevista a El Mercurio en 2006.
Banco Estado
Formada como economista en la Universidad de Chile, donde compartió aulas con figuras como Nicolás Eyzaguirre y Carlos Ominami, Antonijevic se convirtió en el año 2000 en la primera mujer en presidir el Banco Estado, durante el gobierno de Ricardo Lagos. Desde esa tribuna impulsó políticas de inclusión financiera y fortalecimiento del rol público del banco, marcando un hito en la historia financiera del país.
En 2006, Michelle Bachelet la convocó como ministra de Economía en su primer gobierno. Fue también la primera mujer en ocupar ese cargo. Su paso por el ministerio fue breve pero intenso: cuatro meses de debates, tensiones con el equipo económico tradicional y una mirada distinta sobre el desarrollo, más humana y menos tecnocrática. Antonijevic apostaba por una economía con rostro social, donde el crecimiento no se midiera solo en cifras.
Zen, pensamiento crítico y vida actual
Tras dejar el gobierno, Íngrid se volcó a la meditación zen. En 2011 tomó votos como maestra en Japón, bajo la enseñanza de Nishijima Sensei, y desde entonces enseña meditación en Santiago, combinando su formación económica con una visión espiritual del mundo.
En noviembre de 2017 participó en un encuentro en la UNAP sede Santiago con la charla “Cultivando estados de ánimo para la acción”, donde compartió su experiencia como practicante budista.
“Uno tiene que abrirse a mejorar la calidad de nuestras conversaciones, saber escuchar, hacer preguntas y expresar emociones. De esa manera podremos comunicarnos mejor. Y eso pasó en este encuentro, las personas se expresaron frente a otras con confianza, las conversaciones de este nivel nos hace mejores chilenos y para mí eso es importante. Fue una vivencia, una experiencia de estar juntos y querernos en vez de pelearnos”, relató.
Esta nota sobre Íngrid Antonijevic forma parte del proyecto “De Iquique al Mundo”, financiado por el Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social (FFMCS) 2025.













