La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) finalmente tomó una decisión que no dejó espacio para dudas: rechazó los reclamos de Deportes Iquique y Unión Española, quienes buscaban mantenerse en Primera División apelando a un supuesto conflicto entre el reglamento general y las bases del torneo.
Los “Dragones Celestes” y los “Hispanos” habían presentado sus argumentos señalando que, según el reglamento, debía considerarse el promedio de puntos de las últimas tres temporadas, lo que les habría permitido evitar el descenso. Sin embargo, la ANFP fue clara: las bases del campeonato son las que mandan, y en ellas se establece que el último y el penúltimo de la tabla bajan directamente a la B.
Con esta resolución, la dirigencia del fútbol chileno cerró la discusión y ratificó que ambos equipos deberán disputar la Primera B en 2026, sumándose a un torneo que promete ser competitivo y con sabor a revancha.
En Arica y en Santiago, la noticia cayó como balde de agua fría para las hinchadas, que esperaban un milagro administrativo para seguir en la máxima categoría. Pero la ANFP no dio pie atrás: la Primera División se mantiene con 16 equipos y no habrá excepciones.
Así, Deportes Iquique y Unión Española tendrán que rearmarse y enfrentar el desafío de la B, con la ilusión de volver pronto al sitial que sus hinchas sienten que les corresponde.













