Se confirmó lo que era un secreto a voces: Telefónica España, el gigante detrás de Movistar, está en proceso de vender su filial chilena con un proceso que busca cerrarse antes de fin de año.
La decisión no es caprichosa. Telefónica lleva años reordenando su mapa de operaciones, y Latinoamérica dejó de ser prioridad. Bajo el lema “Europa, Europa, Europa”, el nuevo CEO Marc Murtra está concentrando esfuerzos en España, Alemania, Reino Unido y Brasil, donde la rentabilidad es más alta y los riesgos más bajos.
En cambio, en países como Chile, Perú o Argentina, la competencia feroz, las pérdidas acumuladas y los desafíos regulatorios han hecho que la balanza se incline hacia la salida. Solo en Chile, Telefónica registró pérdidas por más de $445 mil millones en 2024.
Hay seis interesados en carrera: cuatro locales y dos extranjeros.
- Locales: Entel, ClaroVTR, WOM y GTD. Cada uno con motivaciones distintas: Entel quiere reforzar su negocio fijo, ClaroVTR apunta al móvil, WOM busca crecer en ambos frentes, y GTD evalúa el paquete completo.
- Extranjeros: IntegraTec (Argentina), que ya compró la filial peruana, y Vrio (matriz de DirecTV), aunque esta última ya se habría bajado de la carrera.
¿Y los clientes?
Tranquilidad ante todo. Según expertos, el cambio de dueño no debería afectar los contratos ni los servicios actuales. Lo que se vende es la participación accionaria, no la continuidad operativa. Si hay cambios de nombre, planes o tecnología, será decisión del nuevo controlador.
Telefónica de España compró CTC hace treinta años y durante su presencia en Chile utilizó varios nombres como marca.













