La Fiscalía Regional de Tarapacá encabezó este jueves un operativo junto a la PDI que terminó con detenciones en la Municipalidad de Alto Hospicio por la venta ilegal de licencias de conducir, una investigación que apunta a una estructura criminal integrada por funcionarios municipales y particulares.
La fiscal regional de Tarapacá, Virginia Aravena, confirmó que el Ministerio Público se constituyó en el municipio para ejecutar diversas diligencias. “Bueno, hoy día la Fiscalía Regional de Tarapacá se ha constituido conjuntamente con varias investigaciones en la Municipalidad del Alto Hospicio debido a una investigación que estamos llevando a cabo que es por diversos delitos, una organización criminal, delitos lavado-activos, cohechos y falsificación de licencias de conducir. Por lo que nosotros hemos podido investigar, hay al menos 5 funcionarios municipales del Departamento de Tránsito, que están involucrados en un grupo que está destinado a vender licencias profesionales y generar con esto un gran desvío de dinero de parte de la Municipalidad”.
Aravena detalló que el operativo incluyó órdenes de detención para funcionarios y civiles vinculados al esquema. “También tenemos un total de diez personas que se han solicitado de detención, cinco de la Municipalidad y cinco externos que trabajaban conjuntamente con ellos. Así que el día de mañana van a pasar a control de detención en este caso”.
FUNCIONARIOS
La fiscal explicó cómo operaba el grupo y la magnitud del fraude. “Son funcionarios del Departamento de Tránsito, algunos, son cinco en total, que trabajaban en la realización de distintos exámenes de parte del Departamento y también hay personas que son afuera de la Municipalidad, son unos funcionarios municipales que se dedicaban algunos a dirigir esta estructura criminal y otros a captar gente, porque tenemos gente identificada, al menos 62 personas totalmente identificadas, que compraron esta licencia de conducir falsa, pero son muchas más, deben ser alrededor de 300 o 400 personas a la vez”.
Respecto a los montos cobrados y el dinero involucrado, Aravena fue clara. “Los valores iban desde los 400 mil pesos a los 600, siempre pedían pago en dos cuotas. Lo cierto es que se transfería las cuentas de estas personas que tenemos identificadas, el dinero lo estamos determinando, pero sabemos que por lo menos un funcionario municipal, solamente él, recibió 44 millones de pesos, uno de los 44. Por lo tanto, tenemos acá una defraudación bastante grande a lo que el erario municipal”.













