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Las recientes noticias sobre el cierre de bancos en ZOFRI encienden una alarma roja y obligan a una movilización urgente del sistema franco. Desde Estados Unidos se afirma el cierre de cualquier sucursal que mantenga operaciones comerciales en la Zona Franca de Iquique.
ZOFRI tiene su historia. No se trata de izquierda o derecha. Su fase legal puede rastrearse a fines de 1969, con el Decreto con Fuerza de Ley N° 06, firmado por el presidente Eduardo Frei Montalva y Andrés Zaldívar (Iquique en el siglo XX, del profesor Rigoberto Sánchez). Luego existen otras instancias legales que, para los historiadores, consolidan su fundamento jurídico: el gobierno de Salvador Allende en 1973 y el de Augusto Pinochet en 1975. Desde su creación hasta 1990 fue un servicio público. Con la recuperación de la democracia pasó a ser una empresa mixta inscrita en la Bolsa de Valores. El Estado controla el 73% de las acciones; el resto es capital privado.
El contrato de concesión de la actual administración vence en septiembre de 2030. Está a la vuelta de la esquina. El problema del vencimiento, que ayer parecía prioritario, hoy pasa a segundo plano. Es cierto: el gobierno del expresidente Gabriel Boric engañó a los actores del sistema. Lo único que buscaba era que todo continuara tal como estaba, bajo el dominio del centralismo.
Hoy ZOFRI enfrenta problemas serios y profundos. No son recientes; se arrastran por años. Las políticas del nuevo orden mundial nos golpean directamente. Somos el jamón del sándwich. Para nadie es desconocido que el principal país proveedor y de ventas es China. Es obvio que la guerra geopolítica entre Estados Unidos y China repercute en ZOFRI.
Analicemos. El presidente Donald Trump aplica una batería de nuevos aranceles en forma unilateral a países del mundo con el propósito bélico de derrotar a Irán y mantener bajo su dominio unipolar el control del petróleo y otras materias primas. Esta política arancelaria se aplica a todos los países de Sudamérica. En este sentido, ZOFRI no puede ser un bastión libre de las decisiones del presidente Trump.
Con mayor razón si consideramos que China es el principal proveedor de importaciones y ventas de ZOFRI. Las estadísticas lo confirman. La presión financiera y las sanciones comerciales e incluso incursiones de guerra, se aplican a quienes no obedecen ciegamente estas ordenanzas.
Chile es un país pequeño y dependiente. Estamos en el “patio trasero” y poco les importa la calidad de vida de los chilenos. Pero ojo: el norte grande chileno también está en el “patio trasero” de Chile. El centralismo nos trata como colonia del siglo XIX.
Un paso adelante, dos atrás. Teníamos líneas aéreas que nos conectaban en 30 minutos con Arica y en 60 minutos con Antofagasta. Ahora no. Pasa el tiempo y para el centralismo todo es normal. En Iquique, y creo que en todas las ciudades del norte grande, no existe ni una sola “carretera aérea”, precisamente cuando tenemos más parque vehicular y mayor densidad poblacional haciendo patria.
Lamentable y miserable centralismo. Desde nuestro norte se sacó el salitre, la harina y el aceite de pescado. Sale el cobre, la sal, el litio y otros minerales muy cotizados por las potencias mundiales. Con todo, hemos superado injusticias y abandono, luchado contra la pobreza y el dolor de ser discriminados por vivir en tierras conquistadas.
En estos momentos de extrema gravedad, doy gracias a ZOFRI por ser el motor que impulsó el progreso de nuestra región de Tarapacá. Iquique creció como ninguna otra ciudad, hasta el punto de que Alto Hospicio es hoy una comuna en expansión. El comercio de ZOFRI fue el eje fundamental de las inversiones en edificios, universidades y grandes cadenas del retail en menos de una década. Numerosos establecimientos educacionales abrieron sus puertas a fines del siglo XX. Asimismo, el transporte público y privado, los hoteles, restaurantes y la vida turística dieron auge a un renacer de nuestra histórica ciudad.
El sector sur de Iquique habla de una nueva ciudad cosmopolita. Se encuentran hermosas propiedades de diversas nacionalidades y religiones, dando nuevos brillos a la gesta heroica del Combate Naval de Iquique.
Me faltan palabras para expresar lo que significa ZOFRI para la ciudad y la región. Solo puedo reiterar su importancia fundamental para Iquique y para Chile. Logró asentar miles de empleos y atraer inversionistas, transformando a Iquique en una verdadera capital de Tarapacá.
La presencia china en Iquique se remonta a tiempos de 1850. En cada esquina había un negocio o una muestra de su cultura milenaria. Para más antecedentes, se puede recurrir al libro La presencia China en Tarapacá, del escritor y licenciado Freddy Torres Oviedo (Q.E.P.D.).
Por lo tanto, no es extraño que ZOFRI tenga una fuerte presencia china.
Recuerdo haber estudiado en la Escuela Primaria N° 1 “Domingo Santa María” con varios hijos de nacionalidad china. Tenían un club deportivo en calle Serrano. Hasta hoy esta comunidad celebra su festividad en el barrio El Morro, donde “Chimán” se encarga de organizarla y recibir a sus invitados. Vemos una descendencia oriental que mantiene viva la memoria de sus antepasados. Son chilenos, iquiqueños con sangre china.
Estimados lectores, escribo para dar cuenta de lo que muchas veces se pasa por alto. Gracias a ZOFRI, el puerto tiene una actividad que colapsa sus operaciones. Una cadena de transporte impresionante y un empleo directo que han hecho de Iquique una ciudad para querer.
Nadie niega los hechos ni la realidad. El Estado de Chile no puede ser ajeno ni tomar palco ante las consecuencias de esta guerra geopolítica entre Estados Unidos y China. Por lo menos debe asumir dos tareas: primero, recuperar el Barrio Industrial; segundo, que BancoEstado siga cumpliendo sus responsabilidades en ZOFRI. De lo contrario, se estaría cometiendo una discriminación nacional y sometiéndonos a la esclavitud que impone por la fuerza Donald Trump. Todas las operaciones comerciales se realizan de manera transparente y cumpliendo rigurosamente la documentación exigida por las leyes chilenas.
Hasta mi último suspiro, hasta la eternidad: ¡Gracias, ZOFRI!
En El Sol de Iquique creemos en estar siempre del lado de la gente y con los ojos bien abiertos sobre quienes toman decisiones. Pero también somos un medio pluralista: las opiniones que aquí se publican son responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan lo que piensa este medio.













