El gobierno de Ecuador abrió una nueva fase en su estrategia de seguridad al poner en marcha una operación militar conjunta con Estados Unidos contra grupos catalogados como organizaciones narcoterroristas. La acción, confirmada por el Comando Sur estadounidense y por el Ministerio de Defensa ecuatoriano, comenzó a ejecutarse entre el 3 y 4 de marzo y se desarrolla bajo estricta reserva operativa.
La ofensiva se centra en reforzar el control de puertos y aeropuertos, puntos críticos para el tráfico de drogas que conecta a Ecuador con redes criminales de Colombia, Perú y México. Según autoridades ecuatorianas, la cooperación incluye intercambio de inteligencia, presencia de equipos especializados y coordinación directa en terreno, aunque no se han revelado cifras de personal ni zonas específicas de despliegue.
El anuncio llega en un momento de alta tensión interna. Ecuador vive desde hace dos años una escalada de violencia inédita, con homicidios que superaron los 50 por cada 100 mil habitantes y con bandas criminales que han ampliado su influencia en ciudades, cárceles y rutas logísticas. El presidente Daniel Noboa mantiene desde 2024 un estado de “conflicto armado interno” contra estos grupos, a los que su gobierno denomina narcoterroristas.
Aunque la magnitud real del despliegue sigue sin conocerse, la señal política es clara: Ecuador profundiza su alianza con Estados Unidos en materia de seguridad y apuesta por operaciones de inteligencia y fuerzas especiales para intentar contener a grupos criminales que han puesto en jaque al Estado.
On March 3, Ecuadorian and U.S. military forces launched operations against Designated Terrorist Organizations in Ecuador. The operations are a powerful example of the commitment of partners in Latin America and the Caribbean to combat the scourge of narco-terrorism.
— U.S. Southern Command (@Southcom) March 4, 2026
Together,… pic.twitter.com/MrkKZcrDbs













